Sí, lo sé. Este tema está ya pasado, y andamos lanzados hacia el puente de diciembre y la Navidad. un poco de confianza, que está conectado. A través de una simple pregunta:
Si dispusieran de 20.000 euros para mejorar su vivienda ¿Qué opción elegirían?

A: Un super robot de última generación
Capaz de hacer todas las tareas del hogar por mi. De interactuar con los habitantes de mi casa, de actualizarse y cargarse a si mismo con toda comodidad

B: Un sistema de gestión integral de energía local limpia
Capaz de generar electricidad, almacenarla, optimizarla y compartirla con mi veíhcíulo y con mi comunidad
Ninguna de las dos es ciencia ficción. Recientemente ha sido anunciado NEO, un robot diseñado justamente para el hogar. Os dejo la presentación:
¿Increíble verdad? su estudio de mercado ataca directamente una cuestión central de la vivienda: ¿y si en vez de tener que adaptarla para automatizar muchas de sus funciones, hacemos un autómata que parezca una persona? Así la casa puede seguir igual ,pero la calidad de vida de sus habitantes mejora…
¿En serio?
Parte de la trampa viene por el nivel de desarrollo actual de las Inteligencias Artificiales en las que se basa. Miles de expertos están advirtiendo sobre ello. Me quedo con el análisis que hace Marques Brownlee, me parece de los más acertados.
Yo quiero proponer un plano diferente. un plano más físico. Al fin y al cabo, la vivienda es mayoritariamente física. Y local. O al menos, lo era hasta finales del siglo pasado. Hoy, la vivienda “externaliza” cada vez más la obtención de los recursos necesarios para sus habitantes. Ha delegado ya totalmente el suministro de energía, de agua, de combustible para la movilidad, de comunicación, de seguridad… La casa, básicamente, es el punto de entrega de mil y una suscripciones mensuales. Todo el soporte vital queda fuera de la ubicación física en la que se asienta nuestra vivienda. Pasando el hogar de depender de sus propias capacidades innatas a nuestras capacidades crediticias. Abusando de anglicismo: no money=no home. (Si introduzco en esta argumentación el alquiler algo explota, permítanme dejarlo fuera)
Este robot, como muchos de los que empezarán a entrar en nuestra “Carta a los Reyes Magos” (¿ven como la Navidad iba a estar hilada en este escrito?) depende totalmente de recursos externos ajenos a la vivienda. No solo dependerá de una energía que no se produce en local. También de una potencia de computación ajena a lo local. Y de unos datos que dejarán de estar filtrados desde lo local. Y todo ese trasvase de competencias, por el módico precio de ¡20.000 euros!
Sí, ya sé que mucha gente piensa que esto no va a llegar. Más aún, que esto no tiene que ver con la vivienda. Bueno, también sé que nadie me reconocerá que en uno u otro punto de la lectura, algunos habéis hecho el número de “¿A cuántos salarios del cuidador/a de mis padres equivalen estos 20.000€?, porque igual en un par de años está amortizado!” (La publicidad de Neo apunta directamente al sector de la 3ª edad si se han dado cuenta) Esas mismas cuentas nos llevarán a pensar que son muchos años los que se necesitan para amortizar la autosuficiencia energética de un hogar. Y por eso, preferimos seguir pagando la externalidad. Pensando que las cosas, seguirán así para siempre. Que no volverá a haber cortes, que los precios bajarán «por si solos»… Con la consiguiente negación del impacto de esta inacción, como siempre.
¿Pero saben? Ni las cosas siguen igual siempre, ni nuestros padres estarán con nosotros toda la vida. Cuiden y disfruten de ellos mientras los tengan, y cuidemos de lugar donde vivimos. nosotros, nuestros padres y nuestros hijos, dotando a nuestras casas de las capacidades que necesitan para poder hacerlo. Y luego ya, si acaso, hablamos más adelante del robocito este tan mono…
Vamos, que la respuesta correcta para todos los que aún no lo tengan, es la opción B ?


