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Carta a una recién llegada a la profesión (I)

Oct 23, 2012 | VM entradas

Hola Alejandra, por fin puedo sacar un ratito de tranquilidad para comenzar esta serie de cartas en las que espero poder transmitirte al menos, un poco de tranquilidad dentro de la tensión que supone tu primer curso de Arquitectura. Si no te importa, quiero aprovechar para reflexionar un poco contigo sobre la formación del arquitecto en España, y así poder llegar a algunas conclusiones prácticas para ti y para mi.

Mi primera afirmación será muy contundente: el arquitecto no nace, se hace. Puedes seguir viéndote como una estudiante que avanza un curso más en su formación, o puedes verte como una arquitecta a la que le queda un año menos para tener que valerse por si sola ante el ejercicio de una profesión muy amplia, muy compleja, y muy gratificante si se disfruta desde su esencia y no desde la búsqueda de resultados inmediatos. Yo prefiero el segundo escenario. Te sacará rápido de los tópicos de la educación secundaria, de los vicios de la formación nada creativa y sí muy lineal, y te obligará a ver tu paso por la Universidad como una oportunidad para llenar tu caja de herramientas a la hora de ejercer como profesional, y no como un tránsito para llegar a tener un título. Un título no vale nada. Las capacidades que vas ganando a medida que avanzas, todo.
Mi segunda afirmación: la Arquitectura no es fácil. Que nadie te diga en el camino, ni desde el camino, que esto es fácil. Es una profesión muy dura, muy exigente y muy poco generosa. Exige dedicación, disciplina, rigor en la ejecución, gran cantidad de conocimientos y una flexibilidad mental que no todo el mundo posee. Reiterando la primera, te diré que no todo el mundo puede ser Arquitecto. Y ese esfuerzo inicial hasta poder saber si realmente puedes y quieres serlo, es el que en estos primeros cursos vas a realizar. ¿Hasta cuándo?: hasta que puedas contestarte a ti misma a estas dos cuestiones. Si quieres ser arquitecta y si puedes serlo. No te precipites al hacértelas. Trabaja, escucha y observa mucho. Ahora no hay ningún cruce, ninguna decisión que tomar, el camino está allanado y lo que hay que hacer es recorrerlo. Ya vendrán las dudas. Y cuando vengan, deberás ser sincera contigo misma, simplemente.
Mi tercera y última afirmación: la arquitectura es posible y necesaria. No me gustan los discursos que idolatran a este término. Que hacen aparecer a esta profesión como algo sublime, etéreo, tremendamente sofisticado y accesible sólo para unos cuantos privilegiados. La Arquitectura, con mayúsculas, se hace desde abajo. Desde las necesidades de las personas, desde la realidad del terreno sobre el que se sustenta, desde el conocimiento de las capacidades y limitaciones que nos ofrece el mundo en el que nos está tocando vivir, y desde la perspectiva del mundo que queremos hacer. Al fin y al cabo, el mundo es  eso, personas y tierra. Conócelas a ambas.
Me pides alguna recomendación. Bueno, será un libro y un vídeo para empezar, que bastante te deben estar ya pidiendo en tus asignaturas.
El vídeo trata sobre la educación y la creatividad. Son 20 minutos muy entretenidos y muy, muy certeros sobre el camino que estás recorriendo, te adjunto el enlace:
El libro es un pequeño decálogo. De Peter Zumthor. Se titula Atmósferas. Quiero pensar que comienza con una simple afirmación: cualquier persona sabe si un espacio, un edificio, una simple habitación, le gusta o no. Un Arquitecto por contra debe hacerse siempre esta pregunta: ¿por qué me gusta?. A partir de aquí, hace un recorrido muy tierno sobre algunos aspectos que él considera importantes. No tienen por qué ser los tuyos. Pero es bueno conocerlos.
Espero no haber parecido demasiado viejo ni demasiado nostálgico del tiempo que te está tocando vivir. Si te soy sincero, prefiero el que vivo ahora, el momento en que ya sé qué necesito para ser Arquitecto. Lo bueno de esto es que querer volver a primero de carrera para mi sería imposible y sin embargo, para ti será sólo cuestión de tiempo llegar a saber qué necesitas tú.
Todo el ánimo del mundo
Víctor