Aún a riesgo de exceso, sigo pensando que los cambios empiezan por uno mismo. Y como siempre ando hablando de la r-evolución necesaria en la casa, y del ab-uso del concepto de “sostenibilidad” ligado a ella, vamos a darle una vuelta más a este binomio. Al formado por “casa” y “sostenibilidad”.
El gasto en la carga de vehículos eléctricos en los hogares superará los 16.000 millones de dólares a nivel mundial en 2026
Este artículo refleja en un único titular todo lo que quiero decir. Sencillamente. ¿Por qué? Pues porque:
- Habla de la conexión entre movilidad y vivienda.
- Pone cifras a una cuestión aun demasiado abstracta para la mayoría
- Señala la capacidad de carga de energía en el hogar
- Implica un cambio de equipamiento y de mentalidad
Y más importante aún. De lo que no habla. Porque en este breve artículo se dan cifras inmensas de crecimiento en consumo eléctrico doméstico derivado de la carga de vehículos. Pero no se habla de:
- El cambio de escenario que supone la producción de esa energía limpia en el propio hogar
- La entrada en escena del elemento de almacenamiento imprescindible para armonizar producción y carga
- El balance total de la vivienda al responder no solo con reducción de consumos sino con capacidades productivas
- El cambio de papel del resto de focos de consumo
- La necesaria gestión de este cúmulo de datos (unido además al aspecto climático y a las tarifas de suministro)
Viendo todas estas variables, y sabiendo que a día de hoy el sector inmobiliario es el mayor contaminador de todos los sectores, entenderán que ponga en tela de juicio cualquier alusión a la sostenibilidad de cualquier propuesta de vivienda que reproduzca el modelo actual. Porque sencillamente, no responde a este reto. Porque no aprovecha esta inmensa oportunidad.
El sector inmobiliario lleva externalizando sus responsabilidades demasiado tiempo. Dejó de responsabilizarse de los suministros, luego de los residuos. De la movilidad que acarrea su modelo. Del ciclo de vida del edificio… Y claro, hay un momento en que ese cúmulo de dejaciones pasa factura. Bien sea por pérdida de clientela. O por pérdida de beneficios. Que ambos aspectos afectan a cualquier negocio.
«la mirada a largo plazo aporta un valor añadido a la vivienda que no se puede recoger en los informes anuales de resultados»
Desde www.truetalk.es llevamos tiempo desarrollando un modelo alternativo de actuación. Repensando los equipamientos, las instalaciones y el diseño en sí mismo de la edificación. Dando valor añadido desde esa larga mirada que no soportan los informes anuales, pero que sí necesitan los clientes. Que disfrutarán, de media, unos 40 años la adquisición de su vivienda. El mundo se está tecnificando y electrificando a un ritmo frenético. Es hora de que el sector inmobiliario deje de utilizar la tecnología solo en su beneficio y se ponga las pilas (nunca mejor dicho) para beneficio de sus clientes. Al fin y al cabo, ese será el verdadero win win.


