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He querido trasladar de la manera más sincera y posible lo que para mi es más importante de la r-evolución que propongo. En primera persona, en mi experiencia personal. Cada persona y vivienda es un mundo en su infinita combinatoria pero, para mi, esto es lo más importante que he conseguido hasta ahora tecnificándose mi vida

Ante todo,

saber que mi casa y yo evolucionamos de manera fluida, continua y permanente. 

Esto es más que importante para mi. La libertad es un signo de los tiempos. Me gusta elegir mi tecnología, no sentirme atrapado en ella. Saber que mi tecnología es privada, no sentirme privado de todos los beneficios que puede ofrecerme lo mejor de cada sistema. El sumar reacciones a mi casa sin tener que cambiar de casa es algo nuevo y fascinante para mi

Llegar de la noche y encontrar la iluminación y la temperatura perfectas.

Puede parecer una tontería, pero cuando eres el primero en llegar a casa, sentirte recibido es algo que enternece. Cuando doblo la esquina de la calle y veo que la luz del garaje se enciende, sé que mi casa conoce mi llegada. Y que ha preparado la luz del salón. Y que la climatización se encendió justo en el momento necesario. O saber que la puerta se abrirá un paso antes de que llegue a ella. Eso, no solo es práctico. Es calidad de vida. La casa es una más y día a día, noto como su personalidad va cuidando esos pequeños detalles tan importantes

Irme a la cama, o al irme de casa, y que se apague todo.

Incluidos los riesgos. Para mucha gente tal vez no sea importante. Pero las personas despistadas entenderán a qué me refiero. Antes de tecnificar mi hogar, salir de casa me suponía una cierta “angustia”: “¿Habré apagado todo ?¿?estarán las puertas y las ventanas bien cerradas?¿He echado la llave a la puerta?…” Pensamiento que me acompañan mientras dejo atrás mi casa, o que me alejan del sueño pretendido cuando me voy a la cama. Eso, ya no es así. Porque sé que cuando me alejo de casa, los enchufes que alimentan puntos de riesgo, se desconectan. Porque sé que la puerta se blinda. Y que si hay alguna ventana abierta, mi móvil me va a avisar. Y esto para mi, es tan importante como saber que ocurrirá también de manera instantánea y natural con un simple “buenas noches” a mi asistente. Mío, o de cualquiera de los miembros de mi familia. Porque la seguridad es única, pero los perfiles, bien variados.

Mirar mi casa cuando estoy fuera de casa

Lo reconozco. Me gusta simplemente mirarla. Porque me tranquiliza saber que no pasa nada. Saber que nadie más la está mirando. Siempre me he preguntado quién mira las cámaras de las empresas de seguridad. Porque las mías, sé que solo las miro yo. Y esto puedo hacerlo en cualquier momento y situación de mi vida. A veces me veo encendiendo y apagando luces, y viéndolo desde la cámara. Y, en cierta medida, me hace sentir como en casa. 

Saber que aprendemos juntos

Porque mi casa comete errores. Hablo con ella, y a veces no entiende mis palabras a la primera. O simplemente, no conoce la orden que estoy queriendo darle. Y a la segunda, acierta. Y lo aprende. A veces la tecnología aún no sabe hacer lo que quiero hacer. Pero sé que la filosofía de la tecnificación crece día a día. Y cada vez, me ofrece antes lo que quiero poder hacer. Es algo natural, fluido. Cada vez más transparente y a a vez, cada vez más presente en nuestras rutinas. 

 Y sobre todo

Entrenar juntos para la transición energética.

Aún no tengo instalados paneles fotovoltaicos. Ni una batería. Pero sé que mi casa y yo estamos adquiriendo el suficiente conocimiento para conseguir mi independencia energética a poco que pueda incorporarla a mi patrimonio. Porque cada vez sé más sobre nuestros consumos. Sé consumir menos para producir más de lo que necesite. Y ganar no solo satisfacción, sino dinero. Mi tecnificación es cada vez más anticipativa y natural. Mi calidad de vida sube a medida que mis requerimientos disminuyen. Y eso me gusta. Me hace sentir mejor persona.

Mucha gente aún piensa que le resultará complicado conseguir todo esto. O que será muy caro. Que llevan toda la vida haciendo lo mismo, y que no hay necesidad de cambiar… A todos los demás, no puedo más que animarles a probarlo. Porque si algo puedo asegurarles es que todo parecerá igual pero

se sentirán mucho, mucho mejor

Víctor Moreno

CEO TRUETALK